VIDA Y OBRA DEL POETA DEL AZUL

DEL GOLFO DE CARIACO

POR CARLOS YSABA LÓPEZ


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No hay en el mundo mayor juez que el tiempo, es por eso que la verdad espera pacientemente a que las mentiras caigan por sí solas. La vida del poeta del azul, como le conocemos, en la península aún se mantiene oculto para muchos, mientras que para otros su historia no pasa de la página que escribió el olvidado Dionisio López Orihuela. Esas líneas aún fueron cinceladas en la memoria del pueblo peninsular como una verdad absoluta. Pero quienes tenemos la tarea de buscar en las páginas del tiempo nos hemos encontrado con otra realidad, que es demostrada por documentos que pesan tanto como la sal hasta ahora sacada de la Laguna Madre de Araya.

Para la mayoría, el poeta tiene como fecha de nacimiento el 3 de enero de 1892, cosa alejada de la realidad y que pude constatar en el acta de nacimiento cuando fue presentado el 13 de agosto de 1900, nueve años, nueve meses y diez días después de su nacimiento. Hijo de Antonio Salmerón Patiño y Ana Rosa Acosta de Salmerón. Para el momento fue presentado por el General Velásquez. Donde el presentador manifiesta que nació en Manicuare el dos (2) de enero de 1891.     

Sus abuelos paternos y maternos

Nunca se han mencionado los abuelos del poeta, en las investigaciones he podido constatar que el poeta del azul tuvo por abuelos paternos a Pedro Salmerón y Petronila Patiño, quienes tuvieron un acercamiento importante en la relación familiar, pues la casa donde vivieron sus padres fue  heredada de Pedro y Petronila, quienes también tuvieron como actividad económica la empresa pesquera. Con Petronila, Pedro tuvo dos hijos varones, debido a que esta murió a temprana edad, lo que motivó a Pedro a un segundo matrimonio.

Por la parte materna sus abuelos fueron: José de la Cruz Acosta y María Bernarda Salmerón. Esto quiere decir que el padre del poeta y la madre fueron familiares, cosa que demostraré en otra oportunidad.

Desde la niñez, Cruz María se adueña del afecto de su pueblo, que lo supo comprender en sus juegos de cartas, caída y truco sobre a los que era tan aficionado, sus cantos de malagueñas y corríos en las fiestas de la Cruz de Mayo y sus poesías. De boca de Mano Catire, folklórico personaje de Manicuare, escucha cuentos y leyendas, lo lleva de su mano a los puestos de los vigías sobre las colinas que bordean al Golfo, le enseña sobre las peripecias de la pesca, el manejo del arpón, el canalete y el anzuelo, el garapiño y el remo, a manejar el timón, a tejer redes y lanzar atarrayas. La casa de los Salmerón Acosta está en la calle Mariño, muy cerca del rio Manzanares. Allí, de niño, estudia sus primeras letras como pupilo de las maestras Carlota y Petra González y después, en la piragua “Santa Ana” llega a Cumaná , muy lejos de su Manicuare (hoy día, a dos horas de un insoportable periplo terrestre), a realizar los estudios en la Escuela de Pedro Luis Cedeño, en Toporo, calle de Cumaná, hoy conocida como: “calle de los telares”, “calle Cantaura” o “calle Cedeño”; los últimos grados, los cursa en el Colegio Nacional de Cumaná, logrando culminar la primaria a los 12 años, en 1904. Estudia la secundaria en el Colegio Federal (hoy Liceo “Antonio José de Sucre”), a cargo de Don José Silverio González, obteniendo el título de Bachiller en Filosofía y Letras, en septiembre de 1910 a los 18 años de edad.
El mismo año 1910, ingresa a cursar Ciencias Políticas en la Universidad Central de Venezuela y en 1911, a los 19 años, escribe su primer soneto “Cielo y Mar”, cargado de gran intuición y fuerte premonición.
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120 aniversario del nacimiento del poeta Cruz María Salmerón Acosta

A la memoria del maestro Alejandro Salazar Frontado

Por: Carlos Ysaba López Telf. 04168801879- vocesdesal@yahoo.com

Aún no se ha escrito todo sobre el poeta del azul, Cruz María Salmerón Acosta, a penas tenemos cuatro líneas de su vida, cuatro líneas que son verdades a medias, que se derrumban a medida que avanzamos en las investigaciones. Son 120 años que ayer celebramos de su nacimiento, (2/01/1891-2011). Pero muchos se resisten a aceptar esa fecha cuando el poeta visualizó por primera vez la luz de la vida. Seguir hablando del 3 de enero de 1892 es continuar sosteniendo la primera de las falsedades. Debemos aceptar que a veces cometemos errores y que esos errores se mantienen en el tiempo con un sólo fin: El de sustentar un andamiaje de discursos que solo afectan a las generaciones venideras. Debemos comprender que la verdad nos hace fuertes y sólidos en el tiempo.

En esta oportunidad no quiero ocupar este espacio en puntos que he tratado en otras oportunidades, solo quiero seguir contribuyendo en aportar datos que son parte de unos borradores que he escrito sobre la vida del poeta, que no ha podido descansar porque no es ningún santo, sino un hombre que camino por la tierra que hoy pisamos, y que aún conservan sus frescas huellas.

Casi nada guardamos de sus padres y abuelos, esa información permanece yacente en las páginas del tiempo entre Manicuare y Araya, bajo los vaivenes del mar, el canto de las aves marinas y las palabras de los pescadores que se han transmitido de generaciones en generaciones. Por otro lado, hay documentos ambarinos que se niegan a morir y dicen verdades que son como el sol de cada mañana en la nueva Manicuare que está naciendo.

Padres del poeta del azul

Los padres de Cruz María Salmerón Acosta fueron Antonio Santiago Salmerón Patiño, quien fuera hijo legítimo de Pedro Salmerón y Petronila Patiño, y Ana Rosa Acosta Salmerón hija legítima de José de la Cruz Acosta y María Bernarda Salmerón, naturales y vecinos de esta tierra llena de vida. Antonio y Ana se casaron el 29/11/1877.

Abuelos del poeta del Azul

Pedro Salmerón Salmerón y Petronila Patiño, quienes tuvieron un acercamiento importante en la relación familiar, pues la casa de Guarataro  donde vivieron sus padres fue  heredada de Pedro y Petronila, teniendo como actividad económica la industria de la pesca. Pedro tenía un barco que llegaba hasta las islas del Caribe en su actividad. Petronila tuvo con  Pedro dos hijos varones, debido a que ésta murió a temprana edad, lo que motivó a Pedro a un segundo matrimonio con Basiliza Linarez, quien también  realizaba para el momento su segundo matrimonio. Por el otro lado, los abuelos maternos del poeta, José de la Cruz Acosta y María Bernarda Salmerón, continuaron su vida en Manicuare.      

Como adquirieron sus bienes

Con la muerte prematura e inesperada de Petronila Patiño, abuela del poeta, Pedro Salmerón les Deja como herencia a sus hijos Antonio y Juan, una casa en Cumaná, ubicada en la calle Mariño, que pone a nombre de María Bernarda Salmerón su abuela, quien asume la custodia de sus nietos porque eran menores de edad para el momento.

Para marzo del año 1877, Juan Serón Patiño de 25 años de edad, vende a su hermano  Antonio Salmerón Patiño, padre del poeta, la parte que le corresponde de su herencia de su difunta madre Petronila Patiño de Salmerón, durante su matrimonio con Pedro Salmerón, y que es la mitad de los 400 pesos sencillos y sean 320  venezolanos reconocidos en la casa, ubicada la calle de Mariño, parroquia de Altagracia de esta ciudad. En dicha casa por varios años funcionó el comercio “Ferretería Rosaud”, que fue derrumbada el año 2010, junto  la contigua, para la construcción de una edificación para una farmacia que lleva el nombre de la calle hoy día.

Para el  1ro de Marzo de 1893,  Basiliza Linarez de Salmerón, madrastra del padre de Cruz María Salmerón Acosta da en venta al señor Domingo Ruíz una casa de bahareque  situada en Puerto Sucre parroquia de Altagracia que compró a los herederos Almándoz en fecha 3 de marzo el año de 1888.

El  10 de mayo de 1893, Pedro Vicente Gómez de la Sección de Maturín vende a Antonio Salmerón Patiño, padre del poeta Cruz María Salmerón Acosta, su parte que le corresponde de la herencia de su finada madre la Sra. Socorro Linares de Gómez y junto con sus hermanos Pedro, Tomas, Carlota y Socorro Gómez Linares la mitad de la casa que fue de la finada señora Dionisia de Linares y que por fallecimiento de esta heredaron sus legítimas hijas Basiliza  Linares de Salmerón y los 4 hijos ya nombrados de Socorro Linares de Gómez, perteneciendo por tanto a cada uno de ellos la cuarta parte de la mitad del valor de la mencionada casa, que se enajenó a favor de Antonio Salmerón. Esta casa estaba situada en la Calle Arismendi, Parroquia Altagracia, el fondo de la casa es el río Manzanares, que es la vivienda de que siempre ha hablado, donde estaba un muelle y llegaban los botes de Antonio Salmerón Patiño. Para la época cuando los muchachos se bañaban en el rio, al sitio  se le decía “el puerto de los Salmerón”. Ya para el momento nuestro insigne poeta Cruz María tenía apenas 2 añitos de edad.

Más adelante, el 1 de febrero de 1893, Carmen García da en venta una casa de su propiedad a la señora Basiliza Linarez de Salmerón que obtuvo  por compra realizada a los herederos de María López de López que hizo el 12 de julio de 1887.- Dicha casa está situada en la Calle Zea, Parroquia de Altagracia, tiene 7,52 frente y 23,73 de fondo al Este. Bien que se registra mucho más adelante, en el año de 1898.

El  24 de diciembre de 1894, Pedro Salmerón de profesión pescador, abuelo paterno del poeta vende al señor Antonio Coronado, vecino de la parroquia Manicuare, su casa situada en el caserío principal de dicha parroquia, que fue construida con sus propios recursos, dicha venta la realizó por la cantidad de 600 Bs.

Para el 21 de diciembre de 1896. El papá del poeta compra la otra parte de la casa de la calle Arismendi que tiene como fondo el río Manzanares, a través de un documento que nos revela: “Nosotros Antonio Salmerón Patiño y Basilisa Linarez, mayores de edad y de este vecindario, condueños  actualmente de la casa de bahareque y tejas, sita en la calle de Arismendi, Municipio Altagracia de esta ciudad, limitada al Norte con casa de la sucesión de Carmen Díaz, callejón por en medio, al Sur, con la de Magdalena Benítez, frente al Oeste y fondo al río, la misma que hubimos, la segunda, por herencia de su finada madre Sra. Dionicia de Linarez, y el primero por compra que las respectivas partes hereditarias adjudicadas a sus hijos, de la difunta Socorro Linares de Gómez, hizo a Pedro V de Gómez y al Sr. Justo Ysava comerciante de esta plaza, hemos convenido y pactado que Salmerón refaccione a su gusto y satisfacción como se supone la referida casa, siendo de su cuenta todos los gastos que se originen reconociendo y garantizando en la propia finca a Basilisa Linarez la suma de 2.700 Bs. que es precisamente la mitad del valor de dicha casa estipulada en la respectiva cartilla de partición, y pagaderos en todo o en partes, tan pronto como la acreedora los necesite y los exija, sin interés alguno…”  Esta vivienda fue una de las mejores inversiones que realizó el padre del poeta Antonio Salmerón Patiño.   

El  23 de marzo de 1897, Gregorio Antonio María y Pedro Antonio Patiño mayores de veintiún años y de este vecindario con el consentimiento su madre y demás hermanos declaran, vender real y cierta al Sr. Antonio Salmerón Patiño, también “hermano de ellos”, la piragua "Esperanza" de nuestra pertenencia por la suma de Doscientos Cuarenta Bolívares, que hemos recibido del comprador en dinero efectivo, para con ella atender a los gastos de última enfermedad mortuoria y entierro de nuestro Padre el Sr. Pedro Salmerón.- Haciéndose un documento donde se condiciona la venta, explicando, que: “..Nosotros tomemos a flete la referida piragua pagando mensualmente la suma de cuarenta bolívares, mientras su dueño no la necesite o le convenga enajenarla a otra persona o a nosotros mismos si para entonces estamos en capacidad de comprarla, declaramos que el bajel está hábil para navegar, y que se halla libre de todo compromiso, y que nos obligamos a la evicción y saneamiento de esta venta  con nuestros bienes actuales y futuros. Así lo otorgamos y firman y firmamos en Cumaná a 23 de marzo de 1897”. Con este documento se puede decir, que el abuelo del poeta Pedro Salmerón tenía otros hijos naturales en Manicuare, quienes no llevaban el apellido Salmerón sino Patiño. Especulando, que el ciudadano Pedro Salmerón no era atendido por sus hijos legítimos, existiendo allí, una posible enemistad. Como es sabido, el abuelo del poeta murió en la ciudad de Cumaná.      

Con fecha 5 de enero de 1898, Basiliza Linárez de Salmerón, viuda, y en uso de sus derechos, manifiesta, mediante documento que recibió en dinero efectivo, y en diversa porciones a su satisfacción los 2.700 Bs. a que se refiere la escritura pública que me fue otorgada por el Señor Antonio Salmerón Patiño el 1 de Diciembre de 1896, para con ellos atender al pago de varios débitos y a gastos de sus subsistencia. Por esta entrega, queda el señor Salmerón relevado y libre de la  obligación contraída para conmigo, cancelada la mencionada escritura, y desde luego, libre también por mi parte de todo compromiso la casa refaccionada –se refiere a la casa de la calle Arismendi-- a que se contrae aquel documento, pudiendo disponer de ella como mejor estime, pues que la ha adquirido con justos y legítimos títulos. Así lo otorgó y firmó. Como es sabido, por el presente documento Antonio recibía préstamos de su madrastra Basiliza Linárez para llevar adelante la industria de pesquería. Es de considerar que para el momento el poeta tenía apenas 7 añitos recién cumplidos. 

El  1 de febrero de 1898, Basiliza Linárez de Salmerón, viuda, de este vecindario y en el libre ejercicio de sus derechos da en venta real cierta a la señora Ana Rosa Acosta de Salmerón vecino de este municipio de Manicuare, mediante asentamiento de su esposo Sr. Antonio Salmerón, el cuarto o casita de su pertenencia que en 1ro de marzo de 1893 compró a la señora Carmen García, y el mismo es la que está ubicado en la calle Zea, municipio Altagracia, y efectuó la venta por la cantidad de 1200 Bs.  

Como sabemos la industria de la pesca da dividendos importante, pero también hay que correr con suerte, y se debe reinvertir en ellos cantidades importantes. Antonio Salmerón Patiño, padre del poeta era un hombre que asumía riesgos importante en la vida para llevar adelante su actividad económica como era la industria de la pesquería, para el 14 de enero de 1899, Antonio Salmerón Patiño, declara que debe y pagará a la Sra. Eusebia  Alén de García, también de este vecindario la suma de 1.400 Bs. prestado para atender las urgencias de su industria de pesca, que tiene establecido en el lugar nombrado "Guarataro" del referido Municipio Manicuare. Comprometiéndose en devolverle el dinero en un lapso de 6 meses o antes en que fuere posible. Pagándole un interés de 28 Bs. mensuales. Colocando como garantía sus bienes actuales y futuros: Un tren de pesca y una casa que posee es esta ciudad, sita en la calle Arismendi, municipio Altagracia.

Indudablemente, la pesca le iba muy bien a Antonio Salmerón, quien para el 1 de junio de 1904, Basilisa Linares de Salmerón, mayor de edad y viuda, le da en venta el derecho que tiene sobre la casa que me vendieron con pacto retracto, Antonia, Prayedes y Victoria Cedeño Coronado, con fecha 20 de diciembre de 1901, de una casa de su propiedad, situada en la calle Carabobo, municipio Altagracia de este Distrito Sucre. Esta casa fue realzada como parte una inversión por parte del papá del poeta. Como podemos ver, el poeta tenía asegurado con todo esto su futuro para continuar sus estudios en la ciudad de Cumaná. Con suficiente dinero por parte de su padre, permitiéndole con esto poder entrar en contacto con las familias más acomodadas, económicamente, para la época en Cumaná, entre ellos la familia del poeta, y gran amigo, Antonio Ramos Sucre.          

Foto:  Casa donde vivió sus últimos días el poeta del azul.